LA MERCED DE NUESTRO PADRE

La merced de nuestro Padre

...

 

Mantened el faro ardiendo,

Arrojad su luz al mar:

Ved que hay almas pereciendo.

Las podéis así salvar.

 

...

PHILLP P. BLISS, 1876    Sonido: ((()))

En una de las reuniones de Moody en América relató la historia de un naufragio en una noche oscura y tempestuosa, cuando no se veía ni una estrella. El barco se estaba aproximando al puerto de Cleveland, con un piloto al mando. El capitán, notando que sólo había una luz, conforme se acercaban -de un faro- preguntó al piloto si estaba seguro de que era el puerto de Cleveland, porque deberían estar ardiendo otras luces en la boca del puerto. El piloto contestó que estaba seguro, a lo que el capitán replicó:
"¿Dónde están las luces de abajo?"
"Se han apagado, señor", contestó el piloto.
"Entonces, ¿podrás llegar al puerto?" preguntó el capitán; a lo cual respondió el piloto:
"Tenemos que llegar, señor, o perecer."

Con valor el viejo pilotó la nave hacia el puerto seguro. Pero ¡ay!, en la oscuridad de la boca del puerto perdió el canal, el barco golpeó sobre las rocas, y en las aguas tormentosas se perdieron muchas vidas.

Entonces Moody hizo su llamado a la audiencia: "Hermanos, ¡el Maestro tendrá cuidado del gran faro! ¡Cuidemos nosotros de mantener ardiendo las luces de abajo!"

Entre los oyentes del Sr. Moody aquella noche estaba el Sr. P. P. Bliss, el bien conocido escritor de himnos, y la impactante historia enseguida le sugirió uno de los himnos más populares.


Otros himnos conocidos del mismo autor, con más información:
"¡Camaradas! en los cielos"
"Gozo la Santa Palabra leer"
"Levantado fue Jesús"
"¡Oh! cantádmelas otra vez"
"¿Te sientes casi resuelto ya?"
"Yo cantaré de mi Jesucristo"

Compuso la música de:
"De paz inundada"
"Mi vida di por ti"
"Muy cercano está el día"


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